¿Cuáles son los síntomas de la disfunción eréctil?

  1. poder tener una erección en ocasiones, pero no cada vez que desea tener relaciones sexuales.
  2. poder tener una erección, pero no por el tiempo necesario para poder tener relaciones sexuales.
  3. no poder tener una erección en ningún momento.

¿A quién afecta la disfunción eréctil?

Los estudios de población han logrado identificar los grupos de hombres más susceptibles de padecer DE[3]. Se ha observado que la edad influye enormemente en la prevalencia de esta afección. Estos son algunos de los principales resultados:

  • Aproximadamente el 10% de los hombres entre 40 y 70 años sufren una disfunción eréctil grave o completa
  • Un 25% de los hombres del mismo rango de edad experimentan dificultades eréctiles moderadas
  • La edad juega un papel fundamental: la probabilidad de sufrir una DE moderada o completa aumenta del 22% a los 40 años al 49% a los 70 años
  • Los hombres más jóvenes, menores de 40 años, experimentan DE con una prevalencia del 5-10%.
  • Los hallazgos indican que la DE afecta a la calidad de vida, el estado de ánimo y el funcionamiento interpersonal

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¿Qué es la disfunción eréctil?

La disfunción eréctil impide a los hombres conseguir y mantener una erección el tiempo suficiente para tener relaciones sexuales. En algunos casos, este problema puede afectar a los hombres únicamente durante un breve período de tiempo, como consecuencia del estrés u otros problemas psicológicos. Pero, en otros casos, la DE persiste durante más tiempo, siendo un síntoma de problemas fisiológicos subyacentes.

Para entender el mecanismo de la impotencia, primero hay que saber qué ocurre en el cuerpo para provocar una erección. Según los anatomistas, el pene es un sistema fisiológico complejo formado por tres partes principales: la raíz, el cuerpo y el glande (la punta). El cuerpo posee tres cilindros de tejido eréctil en su interior. Básicamente, son unos tubos que se llenan de sangre, haciendo que el pene se endurezca y funcione durante las relaciones sexuales.

El flujo de sangre al pene está regulado por el músculo liso. Los hombres no pueden contraer o relajar voluntariamente el músculo liso, a diferencia del músculo esquelético. Para relajar estos músculos y facilitar las relaciones sexuales, se requieren varios pasos[1]. El punto de partida es la excitación sexual. Tras excitarse al ver o pensar en su pareja, las señales nerviosas empiezan a estimular el pene.

Los impulsos del cerebro y de los nervios locales hacen que los músculos lisos se relajen, provocando que la sangre fluya hacia los espacios ahora abiertos del tejido. Esta acumulación de sangre hace que el pene quede erecto, duro y listo para la acción. Sin embargo, los hombres que padecen disfunción eréctil podrían no mantener este estado durante mucho tiempo, o no lograrlo en absoluto. Los factores físicos o mentales, o una combinación de ambos, pueden interrumpir este mecanismo en varios puntos fundamentales[2]; estos incluyen la excitación inicial y la activación del sistema nervioso, la señalización hormonal, la relajación del músculo liso y el flujo sanguíneo.

El aceite de CBD y la disfunción eréctil

La disfunción eréctil afecta a millones de hombres. Este problema puede afectar al estado de ánimo, la vida íntima y la calidad de vida en general de quienes lo padecen. Mucha gente está recurriendo al CBD para hacer frente a sus aflicciones cotidianas, pero ¿puede el cannabinoide ayudar con la disfunción eréctil?

La disfunción eréctil (DE), también llamada impotencia sexual, afecta a millones de hombres en todo el mundo. Esta afección tiene causas fisiológicas y psicológicas, y puede afectar la vida íntima, la salud mental y la autoconfianza. Afortunadamente, existen una serie de medidas para quienes padecen DE, que incluyen desde fármacos hasta cambios en el estilo de vida.

Actualmente, los investigadores están explorando el cannabidiol (CBD) como posible ayuda para esta afección.