Aceite CBD, migraña y dosis: vías de administración y qué debes tener en cuenta

 

Como los medicamentos tradicionales para la migraña muchas veces provocan efectos secundarios, un gran número de pacientes opta por remedios naturales como el CBD para lidiar con el dolor.

Existen diversas vías de administración:

  • El uso tópico del CBD: ayuda a proporcionar alivio a nivel muscular, pero no es la opción más útil para las migrañas (porque no llega a alcanzar el sistema nervioso).
  • El uso por inhalación: puede aliviar inmediatamente tanto el dolor de cabeza como los síntomas relacionados con la migraña. Como contrapartida, la dosis de CBD utilizada es muchísimo más complicada de medir.
  • La utilización de aceite CBD: es la forma más sencilla de regular la dosis de cannabidiol que se emplea. Además es altamente efectiva, ya que actúa dentro del cuerpo.

Por lo general, se recomienda comenzar con una cantidad diaria aproximada de 10 mg de CBD repartidos en 3 dosis, y aumentar esta cantidad de manera gradual hasta notar el alivio deseado. 

Pero ten en cuenta que la dosis óptima variará según la persona.

De hecho, lo ideal es que sea un profesional quien te la administre en función de tus necesidades concretas

Como el CBD no causa tolerancia (no necesitas aumentar la cantidad usada para mantener los efectos), podrás seguir empleando la misma dosis a lo largo del tiempo. 

¿Cómo te hace sentir el CBD?

El sistema endocannabinoide de cada persona es único y, como tal, la influencia del CBD varía ligeramente de una persona a otra. Pero si echas un vistazo rápido en internet, encontrarás cientos de documentos de investigación y aún más testimonios sobre la gran influencia del CBD.

También hay que tener en cuenta la concentración y la dosis.

Cuanto más fuerte sea un aceite de CBD, o cuanto mayor sea la dosis, más potente será su influencia, pero no necesariamente para todas las personas.

La forma más sencilla de averiguar cómo te hace sentir el CBD es probándolo tú mismo/a. Afortunadamente, este compuesto no es tóxico, no coloca y es fácil de incluir hasta en los estilos de vida más ajetreados.

¿De dónde viene el CBD?

Aunque el CBD se puede encontrar en prácticamente todas las especies de Cannabis sativa, el cáñamo tiene las concentraciones más altas.

El cáñamo es una variedad de Cannabis sativa que fue domesticada hace más de 6000 años en la antigua China. Desde entonces, la planta ha sido criada de forma selectiva por sus propiedades comerciales, convirtiéndose en una fuente natural y rica de CBD.

Sin embargo, como ya hemos mencionado, el CBD no es el único cannabinoide. Aunque la mayoría de estos compuestos (incluyendo el CBD) no son psicoactivos, todas las familias tienen un miembro atípico.

La familia de los cannabinoides también incluye el THC, el compuesto ilegal que está presente en las cepas de marihuana.

CBD: lo que necesitas saber

El CBD (cannabidiol) pertenece a una familia de compuestos llamados cannabinoides. Son únicos porque existen fuera del cuerpo y, cuando se consumen, pueden influir sobre una amplia red de receptores.