EL CANNABIS COMO TRATAMIENTO PARA EL AUTISMO – LA PRUEBA

Con el excelente historial de seguridad del CBD y el importante cuerpo de investigación para la epilepsia pediátrica, no sorprende que los primeros estudios clínicos que examinen si el cannabis brinda algún alivio a los niños con TEA han favorecido los aceites de cannabis ricos en CBD.
En los últimos años, se han realizado tres estudios en Israel, donde aproximadamente 2500 niños y adultos con TEA reciben tratamiento con cannabinoides del programa nacional de cannabis medicinal (en gran parte debido a la campaña de Abigail Dar).
El primer estudio buscó examinar si el aceite de CBD ayudaría a mejorar las cuatro comorbili-dades comúnmente asociadas con el TEA: síntomas de hiperactividad, problemas para dor-mir, autolesiones y ansiedad.
53 niños recibieron aceite de cannabis rico en CBD durante un período promedio de 66 días. Aproximadamente dos tercios de los sujetos experimentaron mejoras en las autolesiones y ataques de ira, hiperactividad y problemas para dormir. La administración de CBD mejoró la ansiedad en el 47,1% de los niños, aunque el 23,5% encontró que su ansiedad había empe-orado. Cabe señalar que estos hallazgos se basaron en gran medida en los informes de los padres y no se debe subestimar su subjetividad

CANNABIS Y AUTISMO: UNA COMBINACIÓN COMPLEJA

El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición que divide las opiniones. Un término general para describir rasgos de comportamiento atípicos similares, como intereses restringi-dos, comportamientos repetitivos y dificultades para interactuar con los demás, el autismo en realidad es algo más heterogéneo de lo que las personas neurotípicas podríamos imaginar.

El término espectro se utiliza para describir la gravedad variable del autismo, desde un alto funcionamiento en un extremo hasta una discapacidad no verbal e intelectualmente grave en el otro. Pero esta definición más bien lineal de TEA no abarca los grupos únicos de síntomas emocionales, conductuales y físicos que experimentan muchas personas con autismo.

Quizás es por eso que se ha informado que la planta de cannabis, en sí misma compleja en su composición, no solo mejora muchas de las dificultades de comportamiento asociadas con el TEA, sino que también alivia algunas de las afecciones comórbidas asociadas, como la enfer-medad inflamatoria intestinal, los trastornos del sueño, y epilepsia.